¿A qué viene esa mirada,
mezcla de pánico y resignación?
Ese saber estar,
esa escondida traición.
De esta sala de espera
te has convertido en nada.
Tu curiosidad de cinco años
se ha visto destrozada.
De pronto pareces darte cuenta
de que no estás en tu sitio.
Vuelves a interpretar tu papel:
hablas con tu abuela un idioma
que solo ella entiende.
Y ya no me miras desconfiada,
ni siquiera reparas en mí.
Vuelves a ser una niña,
al menos,
hasta que envejezcas
(tú también)
en una sala de espera.
Y entonces,
sea a ti a quien le toque
entretener a una nieta…
martes, 28 de diciembre de 2010
Eterno retorno
habló
Ananda
a las
16:14
0
le contestaron
Etiquetas: poesías
domingo, 12 de diciembre de 2010
Detonación ondulante
*
Los
sonidos
detonadores
del sueño simple
iban cayendo
silenciosos.
Y sutiles
fines
van
a huir
-utópicos-
de la tristeza,
que aquel humo
iba dejándoles
enmarañadas
las antenas
verdes.
Fin.
habló
Ananda
a las
15:49
1 le contestaron
Etiquetas: poesías
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
