Yo también deseo tus manos
y no por eso te las arranco.
Acepto mi derrota y aprendo
a vivir sin ellas.
Sin tus ásperas y suaves manos.
Sin tus ojos ni tus palabras.
Tus palabras…
El silencio vibrante
de tus palabras
me destroza los oídos.
La soberanía, la enfermedad y la rebelión de los cuerpos enfermos
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Leí hace rato un documento llamado "Declaración de Maracay", hecho público
el 28 de julio. Lo firma un grupo de personas que se presentan como
"dirigentes ...
Hace 1 semana
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