Yo también deseo tus manos
y no por eso te las arranco.
Acepto mi derrota y aprendo
a vivir sin ellas.
Sin tus ásperas y suaves manos.
Sin tus ojos ni tus palabras.
Tus palabras…
El silencio vibrante
de tus palabras
me destroza los oídos.
La soberanía que no nos gusta
-
Es una basura inaceptable todo acto que pase por el tamiz de la sumisión,
llamada ahora amistad, de o con Estados Unidos. Mucha gente chavista se
pregunt...
Hace 10 horas
0 le contestaron:
Publicar un comentario