A la vez que "la maza", esta canción, sonaba, nos deslizabamos desde dónde Silvio era un puntito amarillo hasta las tribunas de los ricos y, sentados a sus pies, nos encaramos con nuestro trovador.
Respirando el mismo aire que respira el rey, mi rey, de las flores. Llorando y cantando con la mejor compañía: "Miyara", y telefónicamente con Cantunta y Potita, y cincomil pajaritos desafinados además.
La soberanía, la enfermedad y la rebelión de los cuerpos enfermos
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Leí hace rato un documento llamado "Declaración de Maracay", hecho público
el 28 de julio. Lo firma un grupo de personas que se presentan como
"dirigentes ...
Hace 1 semana
2 le contestaron:
Jo.. yo quise ir :(
:*
Qué bien se lo pasan...
Un abrazo mi ñiña :)
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