domingo, 7 de octubre de 2007

Triste de mentira

¿Por qué iba ella a expresar estúpidos, repetitivos, superficiales y archiconocidos sentimientos, de forma que quien los lea sienta que no siente, pues jamás llegara a su éxtasis depresivo sobrecargado?

El hacerlo no significará que ella dejede ser una niña tonta que sobreestima un dolor insignificante. Solo supondrá un nuevo sentimiento de egoísmo para con el mundo y con esto otro motivo de autolamentación.

Y, ¿quién quiere estar hipócritamente triste? ¿para qué ese afán de victimismo?
¿para ser un pseudo mártir mediocre y así compensar el no atreverse a ser uno verdadero?

¿Quien necesita serlo? Ella quizá.
Yo no, ya no.